Obtener una educación universitaria ya es un reto de por sí. Así que cuando se añade la responsabilidad de trabajar mientras se obtiene un título, naturalmente va a haber un nivel añadido de estrés. Y si bien esto es bastante común para los estudiantes, existe el reto de hacer frente a ese tipo de estrés de una manera que va a dar un resultado positivo hacia su trabajo académico. Si quieres estudiar y trabajar deberías considerar una carrera ejecutiva, que es más flexible con tus tiempos y además, podrás organizarte mejor.
Ten un plan y organízate
Es más fácil para unos que para otros, pero tienes que mantenerte organizado entre tu trabajo y en clase. Para ello, guarda tus materiales escolares y de trabajo en lugares separados. Así te resultará más fácil encontrarlos. Cuando se trate de horarios y plazos, utiliza colores diferentes en tu calendario o agenda para no confundirlos nunca. Empieza cada tarea con antelación para poder completarla en caso de que surjan otras cosas. Esto también significa programar el tiempo para estudiar, de modo que no estés empollando antes de un examen o en el trabajo.
Busca formas de crear un horario flexible
Es importante comprender y aceptar el hecho de que algunas partes de tu horario no serán flexibles, especialmente los horarios de clase y los días laborables. Sin embargo, debes aprovechar cosas como el PTO, el cambio de turnos o los horarios flexibles para estudiar y hacer los deberes. Como estudiante que trabaja al mismo tiempo, debes estar preparado para adaptarte a trasnochar con tareas, peticiones de trabajo repentinas o recados inesperados. Sin embargo, lo más importante en este caso es dedicar tiempo suficiente al estudio en tu horario, porque trabajar es ganar dinero, mientras que formarse es gastarlo.
Prioriza y sé realista
El tiempo es un recurso limitado cuando trabajas y estudias: éste es el primer paso para saber qué puedes manejar de forma realista. Sé siempre sincero contigo mismo. Sencillamente, no tienes tiempo para hacerlo todo. Por tanto, decide cuáles son tus prioridades y acepta que algunas cosas tendrán que cambiar. Sacar tiempo para socializar y hacer ejercicio es importante para tu bienestar mental, pero puede que tengas que perderte algunas salidas para completar una tarea o encajar un turno. Recuerda que tu vida no siempre será tan ajetreada y que, por ahora, tienes que destacar en estos dos objetivos.
Evita perder el tiempo
Establecer límites es importante en todos los aspectos de la vida, ya que muchas cosas te harán perder el tiempo si las permites. Por lo tanto, intenta situarte lo más cerca posible del trabajo o de la escuela para reducir el tiempo y los gastos de transporte. Sé disciplinado con la gestión de tu tiempo. Evita pasar demasiado tiempo en las redes sociales. Haz las cosas que te ayuden a relajarte, pero sé consciente de que tampoco debes perder el tiempo.
Aprende a gestionar el estrés
El estrés es una parte inevitable de tener estas responsabilidades duales como estudiante y empleado. En ese caso, aprender a gestionarlo es tu mejor opción y una importante habilidad para la vida. Para ello, duerme lo suficiente, tómate descansos regulares, mantente activo en clase y en el trabajo, come bien, haz ejercicio e incluso sal a pasear. Mantener un estilo de vida saludable te ayudará a controlar el estrés y a vivir tu vida al máximo; después de todo, ¡es por lo que estás estudiando!
Comunícate con tu jefe y asesor
Es importante comunicar tu apretada agenda a tus jefes, clientes, amigos y familiares. Así te asegurarás de que las personas que te rodean sepan dónde y cuándo estarás disponible. Para estudiar con eficacia, necesitas tiempo para repasar el trabajo de clase. Informar a la gente de tu horario evita que interfieran en tu tiempo de estudio. Recuerda que no todas las personas con las que vives o trabajas entienden las exigencias de ser estudiante. Del mismo modo, no todos tus compañeros entenderán las responsabilidades de trabajar mientras estudias. Por lo tanto, comunica y haz saber a las personas que te rodean tus horarios y cargas de trabajo.
A veces, el problema puede ser que estés sobrecargado de trabajo. A menudo, tu jefe puede colaborar contigo, sobre todo si estás trabajando para ascender en la empresa. Si le comunicas a tu jefe que estás estudiando en la universidad, puede que sea un poco más indulgente contigo. No siempre es así, pero puedes intentarlo. ¡Y todo empieza por la comunicación! Asimismo, te animamos a que comuniques a tu profesor tu situación actual.
Tal vez tengas que volver a hacer un examen porque tu trabajo te obligó a hacer horas extras cuando en un principio tenías pensado estudiar para ese examen.
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